jueves, 30 de julio de 2015

Lecturas del Siglo XX

"El título de este libro, entonces, viene dado por su propia arquitectura y, ahora sí, por necesidad histórica. Poco es lo que hoy podemos dar por sentado, salvo la necesidad de revisar nuestras propias convicciones. Si es cierta la sentencia de la filosofía más actual y más alemana en el sentido de que el humanismo ya no nos sirve como dispositivo para amansar a las fieras, también es cierto que eso nos obliga a sostener, aun en la derrota, las viejas utopías de aquellas humanidades cuyo amparo nunca debimos rechazar. Precisamente por eso es que nos pareció necesario comenzar este libro con algunas reflexiones teóricas sobre el lugar de la lectura, de la literatura y de los intelectuales en este Brave New World que nos toca atravesar y en el cual (soy consciente de la paradoja) solo las tecnologías comunicacionales de última generación parecen garantizar nuestra supervivencia."
Lecturas de siglo XX. Viaje, límite, umbral (Laura Ísola, ed.)






Conseguilo en las siguientes librerías:
Festina Lente, Universidad de San Martín, Martín de Irigoyen 3100, San Martín.
Santiago Arcos, Puan 467, CABA.
Gambito de Alfil, José Bonifacio 1402, CABA.
Biblos, Puan 378, CABA.
Librería del mármol, Lavalle 2015, CABA.
De la Mancha, Av. Corrientes 1888, CABA.
Guadalquivir, Av. Callao 1012, CABA.
Club del Libro Cívico, MT Alvear 1348, CABA.
U.N. Gral. Sarmiento Juan María Gutiérrez 1150, Los Polvorines. Pcia. Bs.As.
DAIN Usina Cultural, Nicaragua 4899, CABA.
Norte, Av. Las heras 2225, CABA. 

Un recorte de la literatura en democracia

Revista Ñ
Por Sandra Contreras

Ensayos. Treinta “lectores profesionales” eligen el libro más significativo publicado de 1983 hasta hoy.

Los editores del libro, Diego Bentivegna y Mateo Niro, advierten enseguida, y lo reafirman apenas pueden, allí mismo en el prólogo y en la contratapa, que La República posible. 30 lecturas de 30 años de democracia no es un mapa, ni una antología, ni una guía, ni una bitácora, sino “un recorrido crítico posible” por ese espacio literario complejo que se abre en la Argentina en 1983, una “colección de lecturas” que “encuentra regularidades e imagina puentes donde hay heterodoxia y dispersión”. La advertencia es en principio precautoria, tendiente a evitar rápidamente que la serie sea examinada desde el punto de vista de los criterios puestos en la selección. Pero también es liberadora: nos exime de entrada, a los lectores del volumen, de toda preocupación por el valor representativo de la muestra y nos invita en cambio (lo vamos reconociendo retrospectivamente) a asistir a un experimento crítico y editorial. Los compiladores convocan a 30 lectores –”voraces y profesionales”, dicen, entre poetas, novelistas, traductores, académicos, periodistas culturales y editores– para que escriban un texto ensayístico sobre un libro (novela, cuento, poesía) que, entre los publicados durante la democracia, consideren, objetiva o subjetivamente, “significativo”.

martes, 28 de julio de 2015

Recordamos al escritor e historiador argentino David Viñas



David Viñas nació el 28 de julio de 1927 y falleció el 10 de marzo de 2011, en la ciudad de Buenos Aires. Publicó, entre otros libros, las novelas Cayó sobre su rostro (1955), Un Dios cotidiano (1957), Dar la cara (1962), Cuerpo a cuerpo (1979) y Prontuario (1993); y los ensayos Literatura argentina y realidad política: de Sarmiento a Cortázar (1970), Indios, ejércitos y fronteras (1983) y De Sarmiento a Dios. Viajeros argentinos a USA (1998). Recibió el premio Nacional de Literatura en 1962 y 1971. Fue fundador de la revista Contorno y titular de la cátedra de Literatura Argentina en la Universidad de Buenos Aires.





Lo recordamos con admiración y compartimos un fragmento de La república posible en el que Luis Chitarroni escribe acerca del libro Tartabul:

"Decir de un libro, de una novela, que abarca toda la literatura argentina es amenazar al lector con una hipérbole improbable; se trata de una amenaza justificada, sin embargo, cuando hablamos de Tartabul. No es cometido del género el desafuero, y sin embargo, cada tanto el crítico se acerca a auscultar un libro, sin el peso de una investigación filosófica, y verifica: la novela admite una territorialidad tremenda, capaz de obligarla -no es un sujeto, una persona-, a representar, a pesar del veredicto de Vaché, un país o una nacionalidad, resultado a menudo o casi siempre de una relación especial del relato y el estado de lengua.
Gracias a una frecuentación de la oralidad discursiva -que era ya, a comienzos de este siglo, una especie de interpelación abierta a sujetos parlantes de diversas edades, vivos y muertos-, y a una atención fervorosa puesta en la literatura argentina, en un lapso que, a pesar de las preferencias, se inicia, podemos convencernos, en tiempos de Del Barco Centenera, nadie ignora la relación especial de Viñas con el estado de lengua -y con el relato-, y hasta podría agregarse, con la historia. Viñas habla sin duda, y habla siempre, del predominio de la historia, pero eso suele ser -o parecer consecuentemente- que admite, que a regañadientes acepta, la supremacía común de la versión de los vencedores. Tanta modestia parece un buen motivo para subvertir cualquier triunfo de la historia cuando se elige Tartabul, que instaura una falta de lógica parecida a la de los Cantares pisanos de Pound para dar su versión de los hechos."

Luis Chitarroni nació en Buenos Aires en 1958. Publicó las novelas El carapálida (1997) y Peripecias del no (2007); y los ensayos Siluetas (1992), Los escritores de los escritores (1997), Ejercicio de incertidumbre (2007) y Mil tazas de té (2009). Desde 1980, publica en diarios y revistas argentinos y extranjeros. Fue asesor literario y luego editor en Sudamericana/Random House Mondadori, de 1986 a 2010. Actualmente es editor en La bestia equilátera.


lunes, 27 de julio de 2015

Sobre El colectivo, de Eugenia Almeida

"Hace tres noches que el colectivo pasa sin abrir la puerta. El pueblo está bajo un cielo de lata. Gris y apenas ondulado. La tierra ensucia los dinteles y la falta de lluvia pone nerviosos a los perros. Desde la ventana del hotel, Rubén se asoma desganado y mira a la gente que está cruzando la vía. Son los Ponce, que viven del otro lado. Vienen otra vez con la cuñada a ver si ella puede volver a la ciudad. Antes de que lleguen al fi nal del descampado, Rubén sale a la puerta. Desde lejos se ve su mano moviéndose como un péndulo en el aire, un badajo invertido colgando de nada, que se sacude para decir no. 

El título engañosamente sencillo de la primera novela de Eugenia Almeida trasciende lo denotativo y logra abrir un interrogante sobre la comunidad (local, nacional) o la ausencia de ella. Esto, que me pareció sutil en una primera lectura, en una segunda se revela como el centro radiante de la historia que cuenta El colectivo. Recuerdo que me encontré con este libro por casualidad en la biblioteca de la Universidad de Pitt sburgh hace ya unos años y una de las primeras cosas que me impresionó fue la destreza con la que la autora lograba manejar, sostener y, sobre todo, hacer  funcional, una cantidad desmesurada de personajes para una novela tan breve. Este logro tiene que ver con la dureza que caracteriza al estilo de Almeida y con su trabajo con la forma novela, un trabajo tan intensivo que la vuelve algo nudoso e implacable que recuerda al cuento."

Fragmento de la reseña de Betina González del libro La república posible. 30 lecturas de 30 libros en democracia.


Podés conseguir el libro en las siguientes librerías:

La Crujía, Tucumán 1999, CABA.
Festina Lente, Universidad de San Martín, Martín de Irigoyen 3100, San Martín.
Santiago Arcos, Puan 467, CABA
Gambito de Alfil, José Bonifacio 1402, CABA.
Biblos, Puan 378, CABA.
De la Mancha, Av. Corrientes 1888, CABA.
Club del Libro Cívico, MT Alvear 1348, CABA.
DAIN Usina Cultural, Nicaragua 4899, CABA.
Norte, Av. Las heras 2225, CABA. 

Recordamos a Alexandre Dumas hijo

Alexandre Dumas (hijo) fue uno de los grandes autores del siglo XIX en Francia, hijo del también novelista Alexandre Dumas, y cuya obra más conocida fue La dama de las camelias.

Nacido fuera del matrimonio, Dumas fue reconocido por su padre y le procuró una educación de primera clase al coste de separarlo de la tutela de su madre. Siempre recriminó la actitud de su padre con respecto a su madre y así lo reflejó en títulos como El hijo natural (1858).

Tras abandonar el internado y terminar sus primeros estudios, Dumas se instaló con su padre y se convirtió en un habitual de la sociedad Parisina. En esos años conoció a Marie Dupleiss, mujer que le inspiraría para su obra La dama de las camelias (1848), novela que fue adaptada al teatro y fue traducida a varios idiomas. Su historia fue utilizada por Verdi para su obra La Traviata.
Miembro de la Academia Francesa
y merecedor de la Legión de Honor que otorga el estado francés, Dumas publicó más de diez novelas y piezas de teatro. A destacar, además de las obras ya mencionadas, El caso Clemenceu, que logró un gran éxito de crítica.



 Fuente: www.lecturalia.com
Pintura: Gabriela Mensaque

sábado, 25 de julio de 2015

"Un Recorte de la literatura en democracia"

Compartimos la nota publicada hoy en la Revista Ñ sobre La república posible. 30 Lecturas de 30 libros en democracia, escrita por Sandra Contreras, investigadora y autora del ensayo "Las vueltas de César Aira."

viernes, 24 de julio de 2015

La República Posible

Revista Otra Parte
Por Andrés Tejada Gómez

Diego Bentivegna y Mateo Niro concretaron la audacia de reunir a treinta “lectores profesionales” para brindarnos, a través de cada uno de los participantes, una reseña sobre un texto —novela, cuento, poesía— escrito durante el período de la democracia. El resultado final de la constelación de afirmaciones e hipótesis resulta dispar y, por lo tanto, atractivo en su variedad de percepciones críticas.
Algunos autores exponen con sinceridad su metodología. Gabriela Cabezón Cámara, por ejemplo, nos informa: “Yo, que no soy crítica sino escritora…”, en una endeble proyección genealógica sobre El gran surubí, de Pedro Mairal. Félix Bruzzone pertenece a la misma categoría. Ambos optaron por textos que podrían considerarse antecedentes de sus producciones. El lector se encontrará también con críticos académicos-escritores, acostumbrados a ejercer de manera paralela el juicio metódico y la narración. Martín Kohan apela a su imaginación crítica para dedicarse a las caracterizaciones de la guerra en Los pichiciegos, de Fogwill, y ofrece una sugerente interpretación de su enmarañada representación político-literaria. Daniel Link apuesta por el cruce entre una escueta biografía de Jorge Baron Biza y los meandros lingüísticos implantados en El desierto y su semilla. Ambos ensayos presentan una lectura oportuna y profunda de los textos elegidos, sin sucumbir a la tentación de rendirse ante el marco de alguna teoría en boga. Por otro lado, Gonzalo Aguilar, Jorge Monteleone, Laura Isola, Paola Cortes-Rocca y Soledad Quereilhac se afirman en una tradición de críticos universitarios munidos de ademanes y conceptos técnicos. Su aporte es valorable a pesar de que puede lamentarse la carencia de un tono polémico o provocador en sus hipótesis. Los autores escogidos por cada uno —Néstor Perlongher, Hugo Padeletti, Matilde Sánchez, Mariano Llinás, Aníbal Jarkowski— acaso se hubieran beneficiado con una “mala lectura”, considerada en los términos de Harold Bloom. Por fin, desde el rincón de la crítica cultural y periodística se incluyen reseñas que se ajustan con soltura a los requerimientos de los editores.