jueves, 17 de diciembre de 2015

Una temporada con más libros para más lectores

Página 12
Por Karina Micheletto

EL 2015 PARA LA LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL EN LA ARGENTINA
Una temporada con más libros para más lectores

La aparición de nuevas editoriales independientes, la diversidad de las propuestas, la calidad alcanzada por los escritores, ilustradores y editores, y la intervención del Estado, a través de compras de libros, dieron cuenta del panorama del sector.

Corrieron buenos vientos en los últimos años para la literatura infantil y juvenil en la Argentina, y el balance 2015 del sector está marcado por este envión que vale tanto para la producción –el mercado editorial y sus números fríos– como para la calidad de esa producción, con innovadoras búsquedas que comienzan a ser reconocidas en las ferias del mundo. La constante aparición de editoriales independientes que apuestan a esa diversidad; la calidad alcanzada por los escritores, ilustradores y editores; la intervención del Estado con compras que modificaron el panorama del sector, son algunos de los puntos sobresalientes de este balance positivo. Lo que queda en el debe del balance es la siempre difícil circulación de esta producción, con todas sus singularidades.

El dato de que en los últimos doce años el Estado argentino compró 92 millones de libros, a editoriales chicas, medianas y grandes, a través del Ministerio de Educación de la Nación, es una marca contundente de este balance. Esas compras llegaron a representar para el mercado local, en años como 2013, casi una vez y media (un 140 por ciento) más del volumen de las ventas privadas, según datos presentados por el Observatorio de la Industria Editorial en un encuentro de editores realizado en el último Filbita, Festival de Literatura Infantil.

martes, 8 de diciembre de 2015

Reseña de La pura luz



Perfil
Por Laura Isola


Un niño de ocho años es sometido a un electroencefalograma “un día alucinado” “en algún hospital de provincia”. Para contar la escena, se suceden los versos que forman “Poema acéfalo”, la primera de las partes en las que Diego Bentivegna divide La pura luz, su último libro. El procedimiento médico se sobreimprime a una experiencia poética y a un recorrido intelectual. No es la voz del niño la que recorre los versos libres de métrica pero atados a una tradición que va desde lo alto, “como en los versos de Dalton”, de la cultura letrada, a lo menor, la provincia. Es una deriva por el cuerpo de pequeño, por las palabras que refulgen iluminadas, hasta la ceguera, por esa luz. Que es la de Pasolini que se enciende en el epígrafe: “Ed era pura luce”, hasta la de Ciocchini: “¿podría ser acaso exterminada?” Pero, en todo caso, con el autor de Poesía en forma de rosa comparte su poesía en forma de prosa de este libro. También, va del Pasolini consagrado al del verso en fruilano, la lengua de la madre, como refugio de la palabra y la provincia como ese interior íntimo. 

“La loca croata”, el segundo extenso poema, lleva cita de Bispo do Rosário. Nadie mejor para atar arte y locura. Bispo do Rosário murió  de loco y de viejo para la psiquiatría;  de enviado de Dios y profeta para él mismo. Lo que no pereció, o en todo caso renació casi como una ironía, es su arte. Es que Bispo es el modelo del artista loco, encerrado en su cuarto del hospicio bordando paneles, construyendo barcos y cosiendo el ropaje que usaría el día que el Señor lo indique y sea el fin de este tiempo. Su “atelier”, un lugar de cruce entre la racionalidad de la ciencia, el delirio del “anormal” y los devenires artísticos, es el espacio perfecto para ligarlo a la tradición de los artistas-locos. En los versos de Bentivegna, la loca croata es eslava, es esclava que reza a sus muertos. Mejor dicho, “a sus muertitos”. El diminutivo es afectivo y de nuevo, menor. Se viste de negro y deambula por un conurbano alucinado,  Munro, Adelina, Florida, mientras recuerda Zagreb, los trenes, Budapest. O ¿era Udine, Triste, Milán? Aquí las palabras se oscurecen. La pura luz emerge del sentido: no es la luz diáfana que hace que el niño se vuelva transparente en el primer poema. Es el sonido de una lengua rara, la masa informe de los muertos, “secos como una hoja, en una tela de Kiefer”. Justamente, el pintor de versos. Los de Celan, por ejemplo, en el cuadro que el artista alemán le dedica al pelo dorado de Margarete (Dein goldenes Haar Margarete). Que Paul Celan le contrapuso el ceniciento de Sulamith y, de esta manera, enlazando los cabellos y las palabras, escribió uno de los poemas más conmovedores y perfectos sobre el drama y la muerte: “Todesfuge” (Fuga de muerte) Kiefer parece necesitar a Celan para poder hablar de ese pasado de ignominia. Lo busca en su lengua alemana aprendida, en sus palabras metálicas y magnéticas, en el vacío de sus versos cortos, en la intervención frente al silencio. Bentivegna, por su parte, contrapone dos territorios y dos lenguas. En este caso, a oscuras y como un murmullo.

La pura luz

Diego Bentivegna

Editorial Cabiria

2015

jueves, 26 de noviembre de 2015

Plegarias dichas en lengua rara

Revista Ñ
Por Daniel Gigena

Poesía. Historia, lengua y el asombro de inmigrantes trazan en “La pura luz”, de Diego Bentivegna, un paisaje con ecos de infancia.

Luego de Las reliquias , poemario de 2012 en el que homenajeaba en la figura de sus ancestros a los inmigrantes italianos que habían llegado a la Argentina con sus sueños esbozados en lenguas dialectales, tan alejados de las guerras como de los escenarios que muchos volverían a ver sólo en sueños, Diego Bentivegna profundiza en La pura luz algunos aspectos que allí podían insinuarse.

El antagonismo entre Europa y América, entre el pasado de oro y el presente, entre el mundo rural y el de las ciudades; también las inesperadas semejanzas en las evocaciones que despierta “la llanura fúnebre” entrevista desde trenes en movimiento: “un tallo que persiste en un paisaje/ de Marte, en un desierto”.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

La piedra de la cordura

La piedra de la cordura. Historias sobre enfermedades mentales.
Ediciones Intramed

"Una experiencia que reune a la literatura y a la medicina en una extraordinaria colección de relatos sobre enfermedades mentales."

Conseguilo en Dain Usina Cultural (Thames 1905, CABA).

viernes, 13 de noviembre de 2015

Últimos días de la víctima

Página 12

MES PASOLINI/ NOVIEMBRE 1975-2015
ÚLTIMOS DÍAS DE LA VÍCTIMA

En la mañana del 2 de noviembre de 1975, Día de Difuntos, una vecina de Ostia, cerca de Roma, encontró un muerto en la playa. Pier Paolo Pasolini había sido sometido a una serie de actos de violencia inusitada. El mismo día las autoridades policiales detuvieron al presunto culpable mientras manejaba el auto de la víctima, un Alfa Romeo. Pino Pelosi tenía diecisiete años y contaba con antecedentes en el robo de autos. Pasolini lo había conocido la noche anterior, Día de Todos los Santos, en un bar que solía frecuentar por las noches en sus búsquedas sexuales por la capital italiana.

 Por Diego Bentivegna
El tiempo del muerto 
El día anterior a su asesinato, Pasolini se había encontrado con el periodista Furio Colombo. Más que un reportaje, el encuentro con Colombo -un conocido miembro de la elite intelectual de la izquierda italiana- fue un choque. Y es que Pasolini, que había sido objeto de encono para el centro democristiano y, ni hablar, para la derecha fascistoide, se había transformado también, con su rechazo visceral del desarrollo ligado al consumo, con sus críticas en verso a algunas actitudes de los jóvenes del 68 y su posición contraria al aborto, en una figura indigerible para el progresismo italiano.
Eran los años 70. Por entonces, Barthes volvía a las lecturas de una tradición alternativa a la de la Ilustración. Foucault, acusado de oscurantismo y de criptofascismo por la más ramplona crítica iluminista de Habermas y allegados, manifestaría públicamente, cuando los 70 terminaban, su fascinación por la revolución islámica de Irán.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Permiso para morir 
Cuando el fin no encuentra su final



Relatos sobre "muerte digna", historias reales convertidas en literatura por algunos de los mejores narradores argentinos.

Conseguilo en Librería del Mármol (Lavalle 2015, CABA)

martes, 3 de noviembre de 2015

Ciudades, mujeres

El litoral
Por Julio Anselmi

Segunda fundación, de Marina Serrano. Cabiria. Buenos Aires, 2014

El epicentro es Bulgaria. Y el epicentro de un lugar es siempre una persona. Y la persona que se hace única es la amada, la deseada, la controvertida, la invasora. A menos que sea una misma: “Un paseo por el útero de piedra / siempre debe ser lo que es: un paseo, / nunca una estancia”.Dividido en tres partes, Segunda fundación recorre dos veces Bulgaria y una vez otros muchos lugares (Moscú, Florencia, Roma, Tesalónica, México, Nueva York, Luján) y el periplo es también el de un recorrido o destino o voz del mundo femenino, que espacia del meticuloso plano del cuerpo erótico a la voz que clama por la Virgen, Madre Santísima.Esa rara amalgama, en esa selva recorrida por serpientes, por mujeres cansadas de trabajar que fuman hasta la madrugada y por súplicas a Santa María, condice con un estilo libérrimo, donde lo coloquial no impide la apelación críptica o la sentencia escalofriante: “Abrígate, que hoy te visitará la muerte, abrígate -dijo”.
Marina Serrano, autora de Formación Hospitalaria (2006) y La única cosa necesaria (2012) afirma su voz iconoclasta con estas fotos de viajes que estallan en vívidos retratos, en confesiones grabadas a fuego o en situaciones inolvidables.